La defensa de la libertad de expresión y los derechos de los trabajadores sindicales en el caso Saman Cuenca vs Backus S.A.

Aaron Aleman [1]| Abogado Penalista en Estudio Arbizu&Gamarra

En marzo de 2020, se decreta el estado de emergencia nacional por COVID-19. Casi en simultáneo, se inicia la lucha sindical encabezada por Luis Rolando Saman Cuenca, en su condición de Secretario General del Sindicato de Backus S.A., ante las claras infracciones de la empresa a las medidas de seguridad y sanitarias para la prevención y control de COVID-19.

El justo reclamo del señor Saman Cuenca conllevó a su despido y posterior querella en su contra por supuesta difamación agravada; cargos de los que resultó absuelto el 21 de julio del presente año, gracias al heroico e histórico fallo del Juez Miguel Ángel Sotelo Tasayco quien determina así la inocencia de Saman Cuenca frente a los cargos imputados.

Enfatizamos que este fallo es heroico e histórico puesto que representa un cambio de paradigma en torno al respeto y garantía al rol vital que ejercen los sindicatos y sus representantes en la reivindicación de los derechos laborales e individuales de los trabajadores y trabajadoras.

Sentamos, de esta manera, un precedente que visibiliza las prácticas abusivas y desiguales de un gran porcentaje del empresariado nacional de cara a sus colaboradores – valiéndose de la evidente asimetría del poder – para invalidar, silenciar y obstaculizar las justas luchas sindicales, a través de querellas sin sustento y falsas acusaciones que solo intentan desprestigiar la voz de sus representantes.

Los postulados tentativos iniciales de la empresa querellante (Backus S.A.), buscaban que Luis Saman, se retracte respecto de las alegaciones vertidas contra la empresa; intenciones ante las cuales nuestro representado mantuvo la negativa, por saberse del lado de la justicia. En vista de esta posición, la empresa prosiguió con su siguiente estrategia que fue la acusación por difamación agravada, cargos que Luis Saman rechazó rotundamente, declarando su inocencia, que nosotros ayudamos a demostrar.

En esta lucha, se perdieron y ganaron batallas, pero la verdad y la justicia salieron a flote. Casi a manera de anécdota podemos mencionar una situación que revela el trasfondo de los intereses de la empresa, cuyos representantes adujeron que la cerveza “era un bien esencial” y que, como tal, debía seguir produciéndose irrestrictamente, aún en pandemia y pese a las restricciones y limitaciones impuestas por el Estado. Asimismo, damos cuenta de que adicionalmente, los representantes de Backus S.A. desconocían incluso cuáles debían ser los protocolos de bioseguridad de detectarse un caso COVID-19 positivo en medio del proceso productivo, ciñéndose en todo momento antes las preguntas realizadas sobre la temática a un categórico y rotundo “no lo sé”.

Los hechos, por tanto, demuestran lo contrapuesto de ambas posiciones; la finalidad del Secretario General del Sindicato de Backus S.A. ha sido defender el bienestar de los trabajadores y trabajadoras, de sus familiares y de todos los consumidores, a través del ejercicio de su legítimo derecho a la libertad de expresión alertando sobre la exposición al peligro de contagio que sufrían frente a las negligencias de Backus en medio de la peor crisis sanitaria a nivel mundial.

Esto, unido a la falta de acreditación de la tipicidad subjetiva del supuesto delito de difamación agravada, que la empresa alegaba había cometido el señor Saman, conllevó a que el Juez Miguel Angel Sotelo Tasayco resuelva absolviéndolo de todos los cargos , citando en su resolución algunos apartados de la Sentencia Lagos del Campos vs Perú, como por ejemplo que “la libertad de expresión, particularmente em asuntos de interés público es una piedra angular en la existencia misma de una sociedad democrática (…) la misma no solo debe garantizar en lo que respecta a la difusión de información o ideas que son recibidas favorablemente o consideradas inofensivas o indiferentes, sino también en lo que toca o las que resultan ingratas para el estado o cualquier sector de la población”.

Sin lugar a dudas este es un enorme triunfo no solo en el ámbito judicial, sino – y esto es lo realmente trascendental – en la protección de los derechos de los trabajadores y sus representantes sindicales frente a los abusos de los empleadores, otorgándose una protección reforzada, así como también priorizándose, con justa razón, el rol que ejercen estos primeros a través de su legítimo derecho a la libertad de expresión dentro del fuero sindical.

Esta victoria es en conmemoración de todos los trabajadores y los representantes sindicales del Perú y el resto del mundo que dan hasta su vida por defender sus derechos y los nuestros.

Hoy y siempre ¡Defendemos causas justas!

[1] Aaron Aleman es abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y abogado penalista en el Estudio Jurídico Arbizu & Gamarra. Asimismo. Es especialista en control, prevención y sanción de la corrupción por la PUCP y se desempeña como asesor y consultor en Delitos Contra la Administración Pública y delitos económicos. Además, es adjunto de cátedra de los cursos de Delitos Contra la Administración Pública, Procesal Penal y Derecho de Ejecución Penal en la PUCP

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